Los expertos de Remica analizan las ventajas e inconvenientes de los distintos combustibles de biomasa

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Como empresa con experiencia en instalaciones de biomasa, desde Remica facilitan algunos aspectos que has de tener en cuenta a la hora de seleccionar el tipo de combustible de tu instalación.

Son muchos los combustibles que se pueden utilizar en una instalación de biomasa: cáscara de almendra o de arroz, astilla, pellet, hueso de aceituna, residuos de depuradora… Sin embargo, ¿cómo saber cuál elegir? A la hora de tomar la decisión, hemos de tener en cuenta que los fabricantes de calderas de biomasa diseñan sus productos y los certifican para el uso de sólo algunas biomasas. De hecho, es un error común usar combustibles no adecuados en calidad y forma al diseño de una caldera, empujados por el bajo precio de éstos. El resultado de ello se traduce en averías, paradas, disminución de la vida útil del equipo, etc. 

Por ello, como empresa con experiencia en instalaciones de biomasa, desde Remica Servicios Energéticos te ofrecen algunas claves a tener en cuenta a la hora de seleccionar el combustible para este tipo de instalaciones. Así, conviene que analices aspectos fundamentales como son la garantía de suministro local, la estabilidad del precio y la demanda de la instalación. 

Además, es necesario estudiar también cuál es la tecnología disponible en el mercado que más se adapta al combustible y al binomio instalación-potencia ya que no es lo mismo la tecnología empleada en una caldera de agua caliente de 500 kW para una comunidad de vecinos, que la que necesita una caldera de producción de vapor de varios MW de potencia para un proceso industrial. 

A continuación los expertos de Remica Servicios Energéticos hacen un análisis de las ventajas e inconvenientes de los tres combustibles de biomasa más utilizados en España. 

La astilla 

  • Ventajas: Es la biomasa más económica. Su precio resulta muy competitivo para una demanda superior a 1.500.000 kWh/año. 
  • Inconveniente: Para rentabilizar su uso, debemos tener en cuenta que la instalación ha de contar con silos bastante grandes, con una capacidad mínima de 120 ó 150 metros cúbicos. Es conveniente que su punto de suministro, para poder rentabilizarlo, se encuentre a menos de 100 km.

 El pellet 

Se realiza a partir de astilla seleccionada, secada, molida, prensada y madurada en unas condiciones determinadas.

  • Ventajas: Se emplea en calderas de biomasa con alta densidad energética. Este hecho permite que sea rentable transportarlo a mayores distancias y que, a igualdad de volumen de almacenamiento disponga de mayor autonomía.

A hora de la carga y descarga, el pellet se comporta como un fluido y se puede transportar con un camión cisterna de manera similar a como se hace en las instalaciones de gasoil. Se puede descargar desde el exterior del edificio utilizando una manguera de hasta 35 metros.

El pellet, si es de alta calidad y pureza, genera menos cenizas y es la biomasa menos agresiva para las calderas, lo que permite que tengan una mayor vida útil y menos costos de mantenimiento.

  •  Incoveniente: Su precio es el más alto dentro de las biomasas.

 El hueso de aceituna

 El hueso de aceituna debe ser procesado y seleccionado y es necesario que esté despulpado y secado.

  •  Ventajas: El hueso de aceitunaes la solución intermedia en cuanto a precio ya que es más barato que el pellet y más caro que la astilla. Éste puede ser descargado tanto por gravedad como por medios neumáticos.
  •  Inconveniente: A la hora de diseñar los tornillos sin fin, hay que tener en consideración que el hueso de aceituna es abrasivo y puede desgastarlos prematuramente si no se emplean materiales resistentes.

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